*Fueron desplazados al menos 300 turistas de centros de hospedaje en el destino
Lino Calderón/ Inversion Turística
Ejidatarios y hoteleros cercanos a las ruinas arqueológicas de Tulum, denunciaron que se cumplieron las amenazas y despojo de sus inmuebles por parte de una mafia de políticos y empresarios del norte del país de apoderarse de las más ricas zonas de la Riviera Maya, lideradas al parecer por los grupos regiomontanos de Schiavon Magaña y Garza Ponce.
Lo raro del asunto es que el despojo no contempló los hoteles de Roberto Palazuelos señalaron los afectados En la mañana del sábado unos 300 turistas nacionales y extranjeros fueron desalojados de 20 centros de hospedaje ubicados en la franja costera de Punta de Piedra, municipio de Tulum, por unos 200 guardias de seguridad privada, en las primeras horas de ayer. Los propietarios y trabajadores de los inmuebles que intentaron oponerse al desahucio fueron agredidos con palos y gas lacrimógeno. A las siete de la mañana de hoy un grupo de casi cien hombre empezaron a romper puertas, candados, e ingresaron por la fuerza a los predios ante la mirada atónita de los posesionarios al desconocer los motivos del desalojo, de que había una orden judicial.
De acuerdo con los denunciantes, sus títulos de propiedad fueron alterados y cedidos a otros dueños principalmente a este grupo de regiomontanos, además de que denunciaron que hay un contubernio por parte de las autoridades judiciales del municipio y de la entidad a favor de los invasores de terrenos, quedando en la indefensión como en los mejores tiempos del Porfiriato.
La acción fue resultado de la orden que emitió el juzgado segundo civil de Playa del Carmen, debido a una disputa por tierras que data de más de 23 años, entre ejidatarios de la franja costera de Tulum y los grupos regiomontanos Schiavon Magaña y Garza Ponce. Alonso Ventre, propietario de uno de los inmuebles, dijo que a las 4 horas del viernes los supuestos guardias de seguridad y 25 camiones de mudanzas se apostaron en la zona para iniciar el desahucio de poco más de 300 turistas, por las buenas o la malas. También el grupo de individuos, que portaban machetes, tubos, palos y piedras, sacaron a los huéspedes y posteriormente los muebles; trabajadores y propietarios intentaron oponerse pero fueron agredidos con gas lacrimógeno; se reportó una decena de personas golpeadas.
Lucha encarnizada Ventre indicó que sin exhibir una orden judicial de desalojo y mucho menos haber sido notificados previamente, los expulsaron; incluso él se enteró hasta cerca de las 8:30 horas, cuando llegó a su hotel porque en la zona no hay buena recepción de telefonía celular. Representantes de la Asociación de Hoteles de Tulum lamentaron lo sucedido porque en el desalojo resultaron afectados los turistas que se encontraban hospedados, sin que nadie interviniera para reubicarlos. Hoteleros responsabilizaron, por lo que les pueda pasar, a los empresarios José María Garza Ponce, Agustín Villarreal Elizondo, Esteban Schiavon Magaña y Felipe de Jesús Montemayor Garza, a quienes señalaron de intentar despojarlos mediante escrituras públicas falsas, cuyo origen es un título de propiedad (No. 673) con fecha del 27 de diciembre de 1948.
Explicaron que desde 1993, en tiempos del entonces gobernador Mario Villanueva Madrid, Punta Piedra ha sido escenario de una lucha encarnizada que incluso ha costado vidas, y aunque ha caído en tregua varias veces, nuevamente los grupos regiomontanos intentan por diversas vías apropiarse de lo que no les pertenece. Hidalio Martínez, comisario del ejido Pino Suárez, donde se ubica la franja de Punta Piedra, afirmó que se trató de un desalojo ilegal sobre terrenos ejidales que cuentan con certificados parcelarios debidamente expedidos por la autoridad federal.
Indicó que es un mandato ilegal, desconoció de qué tipo, pero la policía apoyó al grupo de choque que ingresó para ejecutar la orden. Recordó que ese mismo mecanismo ya lo habían utilizado en otra ocasión. Sin embargo, los certificados parcelarios que posentienen toda la fuerza para hacerse valer. Los hoteles desalojados son: Morena del Mar, Villa las Estrellas, Iguana Blue –propiedad de José Loret de Mola–, Uno Astrolodge, Azúcar, Balam, Paraíso, Coqui Coqui, Latente Rosa, Pico Beach, Ak'iin, Casa Géminis, Samasati, Bela, Shambala Petit y Cabañas Caracol.
La mayoría son hoteles boutiques, es decir, pequeños que no exceden la veintena de habitaciones; asimismo, fue desalojada la casa conocida por los lugareños como Cocodrilo y tres propiedades sin identificación.
Contradicciones del presidente de la AHT
Ante la nueva arremetida, el presidente de la Asociación de Hoteles de Tulum, el empresario y actor Fernando Palazuelos, señaló que se debe estar atento a cualquier intentona de los grupos regiomontanos, ya que hay pruebas que en su momento se exhibirán de que no tienen ninguna propiedad en la zona. Los terrenos son del ejido y quieren apropiarse de varios sobre los que ya hay asentados unos 40 hoteles, 70 por ciento construidos sobre los predios que pelean con escrituras falsas, sostuvo el empresario. Envuelto en el más complejo y completo misterio, dada las acusaciones mutuas entre empresarios hoteleros y el dirigente de la asociación que los aglutina, Roberto Palazuelos, confirmó que por lo menos 10 hoteles, 5 casas particulares y numerosos comercios localizados en la zona costera de Tulum, fueron desalojados por numeroso grupo de sujetos fuertemente armados con armas largas. Supuestamente amparados por la ley, actuarios se presentaron con las órdenes judiciales de desalojo, sin embargo, el comando armado no ostentaba nada que lo acreditara como policía de alguno de los tres órdenes de gobierno. En medio del embrollo por las redes sociales circularon grabaciones amenazantes e injuriosas de Roberto Palazuelos, dirigente de los hoteleros tulumenses, en contra de algunos adheridos al organismo. "No nos la han dejado ver, no nos han mostrado la orden judicial", externaban afectados, del hotel Las Estrellas, donde inició el proceso de desahucio.
Ahí el grupo de choque y los pocos empleados que iniciaban el turno o terminaban la jornada se enfrentaron lo que provocó que los guardias de seguridad privada contratados para ingresar a los predios lanzaran gases lacrimógenos. Los afectados coincidían en que no les mostraban la orden de desalojo, ni de qué tipo de juicio derivaba el supuesto fallo, empero, aseveraban algunos, como Adolfo Contreras, posesionario del predio Aki´in, que querían comprar, negociar, llegar a un arreglo con los supuestos demandantes. Sin embargo, algunos ocupantes de los predios como el del hotel Las Estrellas, cuenta con certificado parcelario avalado por la asamblea del ejido José María Pino Suárez, y emitido por la Delegación del Registro Agrario Nacional a nombre de Julissa Carreño González, que ampara una superficie de 5.7 hectáreas el documento expedido con fecha 11 de enero de 2015. "Hay más documentos de ese tipo", diría el representante legal de ésta y a quien se le negó ver la orden de desalojo por los actuarios.
La fuerza pública presenció los hechos y así como llegaron, se retiraron y los guardias privados se impusieron e comenzaron a sacar colchones, sábanas, tapices, cuadros, lámparas de las habitaciones así como mesas, sillas, manteles, platos, hasta los cubiertos de los restaurantes, camastros y sombrillas de los predios apilándolos a la orilla del camino. La ocupación hotelera al momento del desalojo era del 60 por ciento, se estimó en un millar los huéspedes y que cada hotel tendría a 15 personas laborando que ahora están desempleados. No es la primera vez que se realizan desalojos en esas propiedades, incluyendo las de Palazuelos.
Por lo menos desde mediados de la administración de Felipe Calderón Hinojosa ha habido acciones de ese tipo en contra de los hoteles que funcionan en la zona. Las acciones han sido, entre otras, por razones ambientales, pero también porque los hoteles ocupan supuestamente de manera ilegal predios que están dentro del parque nacional de la zona arqueológica de Tulum.
A través de diversas acciones legales los propietarios han sido desalojados y vuelto a recuperar sus desarrollos. Oficialmente no se generó información sobre los motivos del desalojo y tampoco el número de hoteles afectados, pero según algunos testigos podrían ser más de 15. Algunos de los hoteles afectados son Morena del mar; Villa las Estrellas; Hotel Iguana Blue; propiedad de José Loret de Mola; Uno Astrolodge; Hotel Azúcar; Bahlam; Hotel Parayso; Hotel Coqui Coqui; Casa Privada Cocodrilo; Latente Rose; Cabañas El Caracol; Pico Beach; Aki'in; Casa Géminis; Samasati; Belha; y dos propiedades privadas sin nombre. Una de las empresarias afectadas dijo al borde del llanto que se trataba de un abuso y que seguramente "alguien muy poderoso quiere afectarnos y quedarse con nuestras tierras".




